sábado, 25 de septiembre de 2010

Hipocresía


La alcaldesa de mi pueblo dijo una vez, hace unos meses, que el Presidente del Gobierno iba a poner “la guinda al carbón” durante su turno en la Presidencia de la Unión Europea. Se refería a la aprobación de “un nuevo reglamento del carbón que dará estabilidad al sector en el futuro”.

Para la alcaldesa de mi pueblo, que también es senadora y vicepresidenta de la Comisión de Industria del Senado, el gobierno ha mostrado desde el primer día “una decidida apuesta” por el sector, aprobando el Plan del Carbón, “apostando por la combustión limpia del carbón a través del proyecto de investigación de la Ciuden para la captura de CO2” y con la aprobación del almacenamiento temporal de un carbón que las eléctricas se niegan a quemar y a recibir. Y, al fin, con el real decreto que “garantiza” -en febrero lo garantizaba decía ella- el consumo del carbón en la generación eléctrica.

Ahora Óscar López, secretario general del PSOE en Castilla y León aunque vecino de Madrid, dice a los mineros que cruzan estos días El Bierzo que cuentan con el presidente, “único aliado” de su lucha contra “un empresario que no les quiere pagar el sueldo, un Tribunal de Defensa de la Competencia que está en contra del carbón, a la Comisión Europea y al Consejo Europeo que están en contra del carbón, las empresas eléctricas, que son poderosas, y el PP”. Me recuerda el chiste del kamikaze en la autopista, todos estaban equivocados de dirección y él iba bien. Pero es una pena que este López no comente ni de refilón, cuando dice estas cosas, que la voz cantante del tema en la Unión Europea la lleva un tal Joaquín Almunia, militante y hace unos años máximo responsable de su partido, que es el del presidente y el de la alcaldesa de mi pueblo. “El carbón se va a salvar y lo va a salvar Zapatero, en contra de la derecha europea, la derecha española y la derecha de esta Comunidad”, ha dicho el profeta López.

Para Óscar López el carbón tiene ahora mismo “tres problemas puntuales”. El primero, “coyuntural”, que hay dos empresarios que no pagan las nóminas que adeudan, y propone como solución que “el empresario pague las nóminas, y punto”. En segundo lugar, el problema que se plantea a su manera de ver es la aprobación de un real decreto que permita que sigan pagándose ayudas para consumo del carbón en térmica. Decreto que debe tener el visto bueno de la Comisión Europea -donde, nos dice, “gobierna la derecha”- y que hace una semana y media él profetizaba se aprobaría “gracias a la presión del Gobierno de España, entre otros”. Qué enigmático ese “otros”. Y en tercer lugar, el problema no es otro que la disposición de un nuevo reglamento que subvencione el carbón más allá de 2010, porque el actual expira este año y fue aprobado en 2002, siendo presidente José María Aznar.

La verdad es que uno no lo entiende. Lo del presidente, como no dice nada, tal vez no merezca comentarios, aunque si “poner la guinda” al carbón era permitir que capital extranjero se hiciera con las eléctricas, que un empresario de dudosa trayectoria goce de todo tipo de privilegios, que se dilapiden cientos y cientos de millones de dinero público en comprar carbón sin saber qué va a hacerse con él y etcétera, no sigo, mejor que se coma la tarta y la guinda él solito. Lo del tal López se mueve entre la manipulación y la ignorancia, que ya se sabe que es la peor de las desgracias que le puede caer encima a una persona. Y lo de la guinda, a no ser que sea por sus efectos diuréticos, tampoco se comprende, porque como única salida para explicárselo sólo quedaría la hipocresía.

1 comentario:

Eva dijo...

Hola, ya he sacado un rato para echarle un ojo al Blog, y lo seguiré haciendo. Buenas historias y mejores serán las que quedan por escribir

Un saludo.