martes, 28 de septiembre de 2010

Un pan como dos hostias


Como los pocos lectores de este blog saben, los mineros de Laciana y El Bierzo llevan unos días caminando por la carretera desde Villablino hasta León. Las empresas de Victorino Alonso y Manuel Lamelas no tienen solvencia para abonar las nóminas, dicen, mientras que la Hullera Vasco-Leonesa sí. ¿Falta de previsión, desvío de fondos, o simplemente jeta? Posiblemente un poco de todo.

Así que tras dos meses sin cobrar y varias semanas de corte de carreteras y problemas diversos, se decidió emprender de nuevo la Marcha Negra con 200 integrantes. Conviene decir que éstos no hacen más que lo que pueden hacer, porque pocas salidas más les quedan. Y tanto en la prensa como en otros foros se ha recordado, inevitablemente, la expedición que en 1992 llevó a 500 mineros a Madrid para ‘salvar’ la Minero Siderúrgica de Ponferrada, en “quiebra fraudulenta” tras la cuanto menos fraudulenta gestión del consejo de administración de entonces. Etcétera.

Las noticias que hoy llegan de Bruselas apuntan a que el Real Decreto de incentivos para el consumo de carbón nacional será aprobado finalmente mañana por la Comisión Europea, a condición de que el Estado español no conceda más ayudas a la minería después del 2014. Nada sorprendente, ya se sabe que en una negociación cada parte debe ceder en sus pretensiones para llegar a un acuerdo. Ése sería el compromiso que habría alcanzado el Gobierno con la UE, y que mañana o pasado saldrá seguramente en algunos periódicos, claro está, en letra pequeña. Las ayudas actuales al carbón de la UE expiran el último día de este 2010, y la propuesta europea no era y es otra que prolongarlas hasta 2014, con la suerte de que cualquier ayuda otorgada en estos cuatro años ha de presentar un plan de cierre para las minas deficitarias de España, Alemania y Rumanía.

El Real Decreto viene a disponer, en síntesis, la obligación a una decena de térmicas a quemar carbón nacional y, a cambio, compensa la presunta diferencia de precio entre éste y el de importación, con un precio fijo y la garantía de colocación de la electricidad que las centrales produzcan con ese combustible. La justificación de semejante parida, no es otra que la “garantía de seguridad de suministro”. Qué palabras más huecas se sacan los políticos de la chistera cuando no tienen argumentos.

En teoría, en este momento las centrales de nuestro país que queman carbón nacional son las asturianas de Soto de Ribera (Hidrocantábrico) y Narcea (Fenosa), las leonesas de Compostilla (Endesa), Anllares (Endesa-Fenosa), La Robla (Fenosa) y las de Andorra (Endesa), Escucha (EoN), Velilla (Iberdrola), Puentenuevo (EoN) y Elcogás (Endesa). Si digo en teoría es porque todos los habitantes de las cuencas sabemos que el parte del carbón que entra en térmica es de importación, uno que suministran las propias empresas mineras y otro que piden y reciben directamente las eléctricas. Todas, sin excepción. Lo reconocen las gallegas de As Pontes (Endesa) y Meirama (Fenosa), a las que no duelen prendas en decir que queman combustible importado, habiendo hecho inversiones multimillonarias para poder quemar en sus calderas, alabando su poder calorífico superior y sus menores impurezas y gases de efecto invernadero. Esto significa -dicen- poner en el mercado una tarifa más barata por cada megavatio producido, y la reducción de las emanaciones contaminantes. Así que van a recurrir en los tribunales el Real Decreto. Seguramente muchos se sorprenderán de esto de la tarifa más barata, y es que hace no tantos días que los periódicos abrían sus planas con una nueva subida de la luz. Una más, y las que quedan.

Como también los pocos lectores de este blog saben, esta norma nuestra cosechó no pocas críticas y objeciones, no sólo en nuestro país, sino en la propia Europa, donde se dijo y se dice -con razón- que contradice la política comunitaria de reducción de emisiones de CO2 y apuesta por las renovables. Y uno recuerda ahora la OPA a Endesa, o que Fenosa cayó en manos de Gas Natural, entre otros etcéteras.

Así que a cada lado del Real Decreto están unos. Por el este (León, Palencia, Asturias) los mineros. Entre empresas auxiliares, cielos abiertos y mina, no superarán los 3.000 empleos. Y por el oeste, en la verde Galicia, las térmicas y ciclos combinados, con 3.500 empleos directos e indirectos al parecer. Y en el medio los demás, viendo a los mineros caminar entre ruinas del antiguo esplendor de la industria y montañas del carbón comprado a las empresas con dinero de todos, que no se quema y se está perdiendo en las riberas del Sil, sin espacio ya para ser apilado. La foto es no sé si premonitoria, pero sí elocuente.

Y viendo la foto y pensando en estos 3.000 y en los otros 3.500 se pregunta uno qué va a pasar en 2014, o cuando sea. Y piensa uno que con esto del Real Decreto lo que se está haciendo es “un pan como dos hostias” que decimos los de pueblo. Como en el chiste del comunista espabilado, lo vuestro para mí y lo mío también para mí. El espabilado no creo que sea comunista pero tendrá una vez más el pan y las dos hostias. Por si lo saben se llama Victorino y se apellida Alonso.

2 comentarios:

Piorno dijo...

Esto, en parte, me recuerda a la fábula aquella del pastor que, en broma, decía: ¡Qué viene el lobo! creyendo que nunca llegaría. En esta vida, todo llega y todo pasa. Eso lo sabe todo el mundo; lo grave, lo terriblemente grave es, que siendo todo el mundo consciente de ello, hasta que el lobo llegue, nadie hará nada.
Piorno

Groucho Marx dijo...

Gracias por el comentario y la visita, Piorno. Bien sabes que lamentablemente creo que tienes razón. Un abrazo.