lunes, 25 de octubre de 2010

Un tío majo


“Educado, inteligente, gran negociador y con gran amor a la mina” para la senadora del PSOE Ana Luisa Durán. Empresario modelo por la Casa de León en Madrid, cuyo presidente Rafael Álvarez se muestra “orgulloso de conocer a Victorino, cuyas empresas llevan diez años de socios colaboradores de la Casa de León y su trayectoria empresarial es digna de reconocer”. Referencia en el sector y en la economía provincial, “cuya actividad es uno de los principales soportes de la economía provincial”, en palabras del alcalde de Ponferrada y diputado del Congreso por el PP, Carlos López Riesco. “Cuando va a la mina madruga más que nadie y sale el último, todos dicen que es un gran minero”, dice el hoy presidente de FEVE, Ángel Villalba, del PSOE.

El mismo que en 1994 ‘entregara’ la empresa Minero Siderúrgica de Ponferrada, en quiebra fraudulenta, con un crédito de 2.000 millones de pesetas de Caja España –que presidía Villalba- y el Banco Exterior, a quien en aquellos mismos días confesaba tener solamente una moto, un reloj y vivir de las propinas de su padre. Eso dijo ante un tribunal para declararse insolvente y eludir el pago de la pensión alimenticia a las dos hijas de su primer matrimonio. Todo un caballero.

Decía el otro día un chiste en prensa que ahora le caía una condena por un delito de 1996, y Victorino se reía diciéndonos a todos, “’¡con la de cosas que he hecho yo en estos catorce años!”. Ni tanto. Hace unos días le cayó una nueva, esta vez por la compra de maquinaria rusa y ucraniana a las que facturó hasta 33 veces el valor real de lo declarado en aduana, para eludir el pago de unos treinta millones de pesetas en el IVA. Seis meses de cárcel y 201.901 euros de multa, por ser bueno y reconocer el delito. El delito tiene 14 años.

Hace unos meses, tras otros 14 años de pleitos que terminaron en el Supremo, otra condena de 14 millones de euros por meter carbón de mala calidad e incluso piedra en la térmica de Unión Fenosa en La Robla. El “fraude del carbón”, como fue llamado, saltó a las páginas de todos los medios en 1994, pero no fue problema para que se le “entregase” la MSP a su protagonista y hacedor.

Por si no fuera poco, acaba de salir otra sentencia por un delito de hace 13 años. Y aunque esta última condena –por ahora– es pecata minuta, 149.537 euros, por sabotajes y destrozos hechos por Uminsa en una línea de alta tensión próxima a la Gran Corta de Fabero, parece que en el caso hay más cosas que, supone uno, iremos viendo en un futuro.

Pues resulta que será educado, inteligente, gran negociador, amará mucho la mina, subvencionará a la Casa de León, sostendrá la economía provincial y madrugará mucho para meterse en el agujero cuando va, pero el que delinque es un delincuente. Fiscal, medioambiental, urbanístico e incluso laboral. Pero jodo, este tío tiene que ser un fenómeno para, como decía el sábado en el ‘Diario de León’ Ana Gaitero, haber vendido tanto la moto, porque no es plan de ponerse a pensar mal.

O a lo mejor es “un tío majo”, como el sucesor de Corbacho en el Ministerio de Trabajo, y es que aún no hemos sabido captar la esencia de su personalidad y su bonhomía. No me lo tomen a mal, bonhomía rima con ironía.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo me pregunto y no soy capaz de dar con una solución, me lo podeis aclarar?: COMO ES POSIBLE QUE UN SEÑOR, CON ESTE CURRICULUM, SEA CAPAZ DE ELUDIR LA PRISIÓN Y REIRSE DE LA JUSTICIA Y DE TODOS?.
Cuando un simple mortal roba una gallina, que se prepare, que le cae todo el peso de la Ley, pero cuando lo defraudado asciende a ciertas cantidades, resulta que casi es digno de aplauso. !aviados estamos¡.

Groucho Marx dijo...

Lamentablemente parece ser como dices. Pero cree uno que las cosas caen por su propio peso. O si lo prefieres, el tiempo pone a cada uno en su sitio. Sólo queda tener paciencia y esperar que así sea, aunque ya podía ser este "tío majo" el único delincuente de nuestro país. Los hay de guante más blanco, pero tan o más delincuentes que él.