lunes, 10 de enero de 2011

Despilfarro autonómico


En estos días en que tanto se habla del pretendido rescate a Portugal y del interés rastreramente electoral que algunos parecen tener en que el próximo sea España -¿a quién beneficiaría algo así?-, hace unos días aparecía en ‘El País’ una noticia que pone el dedo en toda la llaga: el gran cáncer financiero autonómico español.

La cosa viene a raíz de la Ciudad de la Cultura de Santiago de Compostela, fastuosa obra que la Xunta de Galicia inaugurará parcialmente mañana con la presencia de los Príncipes de Asturias. Parcialmente porque, según parece, lo único que abrirá al público serán una biblioteca y un archivo, en este inmenso complejo construido en el monte Gaias. Inmenso en superficie, en coste y en pretensiones. Las obras se iniciaron en 1999 con una previsión de 60.000 metros cuadrados y un coste de 108,2 millones de euros, e iban a durar tres años. Once años más tarde no sólo no es que no estén ni terminadas, sino que hoy ocupan 148.000 metros cuadrados y llevan gastados 400 millones de euros.

Y lo peor de todo es que podría ser el único caso, pero no. En la memoria de todos está el sobrecoste de Terra Mítica, donde afloraron facturas falsas, partidas sin justificar y un despilfarro a raudales para dejar sentado, además, que lo que se vendió como un negocio sin parangón es hoy una ruina sin precedentes. Claro que todos ustedes recordarán a aquel tal Eduardo Zaplana que dijo que él había entrado en la política para forrarse, de manera que nada que objetar. Seguro que también se acuerdan de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia o de la Ciudad de Justicia de Madrid, apenas esbozada por cierto, ya que no aparecía forma de asumir los 900 millones de euros (iniciales, aclárese) que parecía que iba a costar.

Y en este largo suma y sigue de despilfarro autonómico, por hablar de lo que uno conoce por proximidad, el desfase de más de 250 millones de euros a mayores que viene costando ya la ampliación de El Musel en Gijón, con gravísimas denuncias por corrupción y la amenaza de la UE de retirar las ayudas concedidas, o el sobrecoste del nuevo hospital que se está levantando en Oviedo, que ya va por los 450 millones de euros frente a los 205 que iban, en un principio, a ser. Todavía hace no muchos días se inauguraba en Avilés el Centro Cultural Niemeyer, “regalo” del conocido arquitecto centenario brasileño por los veinticinco años de la Fundación Príncipe de Asturias que, si bien es cierto que cambiará y ha cambiado de gran manera la ciudad, de momento ha supuesto cosa de otros 45 millones de euros.

¿Y quién va a pagar todo esto, pero no sólo esto, sino lo que va a suponer el mantenimiento y todos los gastos derivados de este despilfarro? A lo peor es que tiene razón El Roto en su viñeta y el cáncer ya viene incluso de antes de que existieran las autonomías.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Haces una pregunta al final del comentario, que yo creo que tiene una respuesta que todos conocemos: "PUEBLO PAGA".
Cuando será el día en que se exija responsabilidad a los que, abusando de su cargo, no piensan más que en engrosar su cuenta corriente?.
Si a todos estos ganapanes se les obligara a restituir lo que se han llevado con malas artes, y el cumplimiento íntegro de las penas de carcel, si hubiera lugar, estoy seguro que, por lo menos algunos, se lo pensarían dos veces antes de delinquir; pero en este momento, todo vale.

!!!!!!PORQUISISIMA MISERIA¡¡¡¡¡¡